Método "El Pelón"
A los obsesionados por los métodos aquí les va el método del Pelón. Advierto yo no vendo métodos ni los promuevo, solo soy un observador de la naturaleza y del poder que tiene para nuestra salud física, emocional y espiritual. Puede que esta observación y pequeña reflexión te saque del atolladero en el que vives.
Durante tres años y medio tuve la oportunidad de comer los frutos del Ciruelo Criollo o Jocote (Spondias purpurea) en frente de la casa principal de campo de la familia de mi esposa. Alli recolectabamos la fruta verde y ella pronto maduraba. Durante los primeros meses del año el árbol parecía secarse y arrojaba todas sus hojas, a veces pensabamos que se había secado completamente y semanas después de las lluvias de marzo-abril brotaban las flores y con estas llegaban los frutos. Nuevamente se cargaba de hojas verdes para la nueva cosecha. El árbol guardaba agua en su tronco y en sus ramas. Y aunque su apariencia es seca, realmente entraba en una etapa de latencia preparándose para su floración totalmente desnudo. Al deshidratarse desprende todas sus hojas y este proceso es necesario para florecer y dar fruto, es pues un proceso de renovación.
La naturaleza puede enseñarnos a que tomemos conciencia de la necesidad que tienen los seres humanos de renovarse y en ese proceso está el desapegarnos. La pregunta sería ¿Cuáles hojas secas debemos desprender?, ¿Qué debemos dejar atrás para dedicarnos a las flores y los frutos?. Otros dirían pasar del "Hombre viejo" al "Hombre nuevo" y eso solo lo puede hacer un Nuevo Espíritu que nos de aliento de vida.
En días pasados llamábamos a una amiga emprendedora para pedirle un favor y ella estaba con su hija y nos decía: "En este momento no puedo atenderlos, estoy recibiendo a mi primera nieta" . Es un bello ejemplo de dedicación a los nuevos frutos de una familia. Ella dejó su ciudad, viajo cientos de kilómetros a encontrase con su hija, dejo encargado a personas de confianza en su emprendimiento para dedicarse a atender a su hija y contemplar a su primera nieta. Dejar atrás, dejar caer hojas y ahora a contemplar los frutos.
Nos falta mucho para aprender de la naturaleza misma, eso no quiere decir que tenemos que vivir como un árbol.
Repasemos:
💚Guardamos Energía
💚 Nos desprendemos de las hojas secas en silencio, sin hacer ningún show, solo con un único propósito.
💚 Florecemos y damos fruto
Al desprendernos o desapegarnos no seguimos gastando energía en la caída de las hojas. Lo asumimos como algo natural. Ellas seguirán su proceso de abonar el entorno, otros se encargarán de las hojas, ese es otro proceso.
Muchas veces hemos leído la historia de la familia de Lot que vivía en Sodoma. Ellos con la ayuda de los ángeles enviados por Dios salieron presurosos, su energía y adrenalina era para salir del peligro y sobrevivir. La mujer de Lot que recibió indicaciones de no mirar a tras se paralizó de miedo y por su desobediencia se convirtió en estatua de sal. Guardamos energía para lo realmente importante, no para volver atrás sino para seguir adelante y encargarnos de la floración y los frutos. Una nueva vida para la familia de Abraham.
Algunos dirán nuestra familia, los hijos, aquellos proyectos que florecen y dan aroma, aquello que embellece el alma e ilumina el camino de los demás: Los frutos nuestros son para la construcción del Reino.
Te invito a contemplar la naturaleza y encontrar tus propios métodos, de seguro permitirán que encuentres la Paz y la Armonía que tanto necesitas en tu vida con la ayuda de Dios.
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